flejado de tarimas

Flejado de tarimas: errores que ponen en riesgo tu carga y cómo evitarlos antes del transporte

Conoce los errores más comunes en el flejado de tarimas y cómo evitarlos para proteger tu carga, reducir accidentes y mejorar la seguridad durante el transporte.

En la operación logística, una tarima mal asegurada puede convertirse en un problema costoso. No solo hablamos de mercancía dañada, sino de retrasos, devoluciones, accidentes durante maniobras, reclamos de clientes y pérdida de confianza en la cadena de suministro. Por eso, el flejado de tarimas no debe verse como un paso rápido al final del embalaje, sino como una etapa crítica para garantizar estabilidad, seguridad y eficiencia en cada traslado.

Cuando una carga se mueve por montacargas, camión, almacén o centro de distribución, está expuesta a vibraciones, inclinaciones, frenados, cambios de peso y manipulación constante. Si el fleje no fue colocado correctamente, si la tensión no es la adecuada o si se eligió un material incorrecto, la tarima puede deformarse, abrirse o colapsar durante el transporte.

flejado de tarimas

Flejado de tarimas: por qué una mala aplicación puede provocar accidentes

El flejado de tarimas tiene la función de sujetar la carga a la base, mantener el producto compacto y reducir movimientos durante el traslado. Sin embargo, cuando se realiza sin técnica o con materiales de baja calidad, puede generar el efecto contrario: inestabilidad, presión mal distribuida y puntos débiles que comprometen toda la unidad de carga.

Uno de los principales riesgos es que el fleje se afloje durante el trayecto. Esto puede ocurrir por una tensión insuficiente, por usar flejes que no soportan el peso real de la mercancía o por no considerar el comportamiento del producto. Cajas ligeras, sacos, piezas industriales, botellas, blisters o paquetes de diferentes alturas no requieren la misma estrategia de sujeción.

Además, una tarima mal flejada puede representar un riesgo para operadores y transportistas. Si la carga se desplaza al momento de subirla o bajarla, puede caer sobre personas, equipo o mercancía cercana. En entornos industriales, estos errores pueden convertirse en accidentes prevenibles con una correcta selección de flejes, herramientas y procedimientos.

Error 1: elegir el fleje incorrecto para el tipo de carga

No todos los flejes funcionan igual. Uno de los errores más comunes es usar el mismo material para cualquier tarima, sin considerar peso, volumen, distancia de traslado, condiciones de almacenamiento o tipo de producto. El flejado de tarimas debe adaptarse a la naturaleza de la carga.

Por ejemplo, una carga pesada o con bordes rígidos puede requerir flejes de mayor resistencia, mientras que productos más ligeros pueden necesitar soluciones plásticas que brinden sujeción sin dañar el empaque. Elegir un fleje demasiado débil puede provocar rupturas; elegir uno demasiado rígido sin la protección adecuada puede marcar, aplastar o deformar cajas y empaques.

También es importante considerar si la carga estará expuesta a humedad, cambios de temperatura, manipulación intensa o largos recorridos. Un fleje de baja calidad puede perder tensión, romperse o no mantener la presión necesaria durante todo el trayecto.

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Error 2: aplicar tensión excesiva o insuficiente

La tensión es uno de los puntos más importantes en el flejado. Si se aplica poca tensión, la carga se mueve; si se aplica demasiada, el empaque puede deformarse o romperse. En ambos casos, el resultado es una tarima insegura.

Un error frecuente es pensar que “más apretado” siempre significa “más seguro”. En realidad, el flejado de tarimas requiere equilibrio. La tensión correcta debe mantener la carga firme sin comprometer la integridad del producto o del embalaje primario. Esto es especialmente importante en cajas de cartón, bandejas, productos frágiles o mercancía con superficies sensibles.

Para evitar este problema, se recomienda utilizar herramientas adecuadas de tensionado y capacitar al personal encargado del embalaje. La estandarización del proceso ayuda a reducir variaciones entre operadores y mejora la seguridad de cada embarque.

Error 3: no usar esquineros, protectores o materiales complementarios

El fleje ejerce presión sobre puntos específicos de la carga. Cuando se coloca directamente sobre esquinas de cartón, empaques flexibles o productos delicados, puede causar cortes, hundimientos o deformaciones. Por eso, uno de los errores más costosos es no utilizar esquineros de cartón, protectores o materiales de refuerzo.

Los esquineros ayudan a distribuir la presión, proteger las aristas y mejorar la estabilidad vertical de la tarima. También pueden trabajar junto con película stretch, polifoam, placas de polietileno espumado, separadores o cintas adhesivas para crear un sistema de embalaje más completo.

El objetivo no es usar más materiales sin sentido, sino elegir los correctos para que la carga viaje protegida. En muchos casos, una combinación adecuada entre fleje, película stretch y esquineros puede marcar la diferencia entre una entrega segura y una reclamación por daño.

Error 4: colocar pocos puntos de sujeción

Otra práctica común es aplicar uno o dos flejes y asumir que la tarima está lista. Sin embargo, la cantidad y ubicación de los flejes debe definirse según altura, peso, distribución de la carga y tipo de transporte. El flejado de tarimas no consiste únicamente en rodear la mercancía, sino en sujetarla estratégicamente.

Una tarima alta, irregular o con productos de diferentes tamaños puede necesitar sujeción horizontal, vertical o combinada. También es importante revisar que el fleje no quede sobre zonas débiles, espacios vacíos o superficies que puedan ceder durante el movimiento.

Cuando los puntos de sujeción son insuficientes, la carga puede inclinarse, abrirse en capas o perder alineación. Esto aumenta el riesgo de caídas al momento de manipular la tarima con montacargas o durante frenados y curvas en carretera.

Error 5: no revisar el estado del fleje, sellos y herramientas

Incluso cuando se elige el material correcto, el proceso puede fallar si las herramientas están desgastadas o si los sellos no se colocan bien. Sellos flojos, uniones débiles, flejes dañados o tensionadoras mal calibradas pueden comprometer todo el sistema.

Antes de liberar una tarima para embarque, conviene revisar que el fleje esté firme, que no presente cortes, que las uniones estén bien aseguradas y que la carga no tenga movimiento visible. Esta inspección toma poco tiempo, pero puede evitar accidentes, pérdidas económicas y problemas con el cliente final.

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Cómo mejorar la seguridad en el flejado de tarimas

Para elevar la seguridad del flejado de tarimas, las empresas deben tratar el embalaje como parte de su estrategia logística. Esto implica seleccionar materiales de calidad, definir estándares por tipo de carga, capacitar al personal y combinar soluciones cuando sea necesario.

También es recomendable trabajar con proveedores que entiendan las necesidades de la industria y puedan ofrecer variedad de productos para diferentes aplicaciones. El embalaje correcto no solo protege la mercancía; también mejora la eficiencia operativa, reduce desperdicios y fortalece la imagen de la empresa ante sus clientes.

En Fioripack sabemos que cada producto, tarima y operación logística requiere una solución diferente. Por eso ofrecemos flejes, película stretch, cintas adhesivas, rollos de polifoam, placas de polietileno espumado, esquineros, bolsas plásticas, bandejas, blisters y materiales especializados para empaque y embalaje. Nuestro compromiso es ayudarte a proteger tu carga con calidad, velocidad y variedad, para que cada envío llegue en mejores condiciones y con menor riesgo durante el transporte.

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